UPDATE: hoy 28 de marzo finalmente me han subido la velocidad del internets… Ahora, mientras no se caiga la conexión muy seguido, todo bien. Y a usted… ¿Le aumentaron ya su velocidad?
Para quienes vivimos en países tercermundistas, hablar de conexiones a internet en kilobits por segundo es normal. Uno no se siente mal por ello, no… Poner play en YouTube y luego pause para cargar el video y no tener que verlo entrecortado es el pan de cada día, así como tener que clickear low resolution en cada uno de los sitios streaming que ofrecen su contenido multimedia en distintas calidades es una opción que ya seleccionamos por omisión. Pero esto pronto será cosa del pasado (qué frase más pasada a caca, no me crean tan a priori), pues en Chile se ha declarado una nueva guerra entre proveedores de internet ajustando las velocidades para que ahora las leamos en megabits por segundo: la idea es aproximadamente triplicar la velocidad de bajada actual al mismo costo.
Los involucrados (en primera instancia) en esta nueva guerra por suscriptores a The Internets son Telefónica y VTR (según lo que leí en los comentarios de FayerWayer, Telefónica del Sur aumentó la velocidad de los planes hace tiempo y sin escándalo).
Bueno, pero… ¿Qué tanto de realidad hay en eso que todo lo que hemos experimentado hasta ahora sea efectivamente cosa del pasado? La verdad es que no lo sé, pues nunca he podido usar una conexión (usar en el amplio sentido de la palabra que le puede dar un internauta) que supere los 500 o 600 Kbps, pero intento hacerme una idea visitando la Wikipedia.
Por ejemplo, el viejo y querido estándar USB 1.0 de 1996 trabajaba a 1,5 Mbps lo que, según los wikipedistas, equivale a 0,18 MB/s. También se puede decir que 2 Mbps en streaming equivalen a la calidad de imagen de un VHS, que 8 Mbps equivalen a un DVD y que un lector de CD de 1x trabaja a 1,2 Mbps (0,15 MB/s).
Si nos quedásemos sólo en los números, deberíamos indignarnos (mi conexión es como un lector de CD de 0,5x ¡un chiste!), pero lo que importa realmente es la experiencia del usuario final. Por ejemplo, si Telefornica cumpliera a cabalidad con la conexión a internet que me provee, yo la verdad es que estaría relativamente satisfecho con mi “lector de CD de 0,5x” (en ese caso sólo tendría reparos con la velocidad de subida, que es más que un chiste), pero las constantes caídas del servicio me hacen dudar seriamente que Telefornica entregue lo que ofrece, no así de VTR, que hace mucho tiempo que no escucho quejas graves.
Telefornica a su vez, promete no limitar el ancho de banda de los programas P2P (Neutralidad en la Red), pero si te dejan toda la tarde y/o noche sin internet es claro que fácilmente pueden cumplir con ello (la leyenda urbana dice que VTR hace o hacía traffic shaping). Por otra parte, ninguna de las empresas ha dicho qué pasa con la velocidad de subida, sólo publicitan la de bajada. En mi caso por ejemplo, la velocidad de subida casi llega a un séptimo de la de bajada… ¿O sea que si efectivamente cambian los planes como han publicitado tendré aquella misma velocidad para subir archivos? Sería bastante patético y asimétrico…
Según leí en La Tercera de ayer (página 24), VTR destinó 160 millones de dólares en los últimos 12 meses (el proceso completo duró 18) para crear la infraestructura necesaria que soporte la nueva oferta, mientras que de Telefornica no se supo nada (roguemos entonces que su oferta tenga respaldo tecnológico).
En resumen, si es que lo que se promete se cumple como debe ser (velocidad real) y respetando la Neutralidad en la Red (en el caso de Telefónica), no queda más que alegrarnos.
Para finalizar, no me queda realmente claro si este paso nos hace entrar en las grandes ligas (o las medianas o al menos las chicas), pues necesitaría saber como mínimo la velocidad promedio de internet en el país para poder comparar con otros (por ejemplo con los datos que aparecen aquí o acá), pero de todas formas es un buen paso.


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