¿The Mars Volta en Chile? Mmm… ya parece chiste, pero aquí va. Ni las productoras a cargo del festival Maquinaria —Transistor y Lotus— ni los medios de comunicación oficiales del evento —Humo Negro y Radio Sonar— han confirmado esta información, pero La Tercera sí lo hizo. Hoy, en la página 39 de su edición impresa, el matutino aseguró que The Mars Volta abrirá el show que Rage Against the Machine ofrecerá en Chile el próximo lunes 11 de octubre. Y no sólo eso: además sugiere que a aquella jornada se sumaría Suicidal Tendencies, casi descartando la presencia de Cypress Hill, participación que todos los rumores daban por segura.
¿Y cómo funciona esto? La gente, haciendo caso de los medios que no son oficiales, parte a comprar las entradas pensando que A, B, C y D bandas serán parte de la jornada musical junto a RATM, pero mientras no haya confirmación por parte de la productora ESTO ES SÓLO UN RUMOR. ¿Qué pasa si TMV finalmente no se presenta dicho día? ¿De verdad se puede reclamar? Moralmente sí, pero creo que técnicamente NO. ¿Por qué? Las productoras no han anunciado la presencia de más bandas junto a RATM, de modo que no se podría alegar publicidad engañosa.
Yo no tengo absolutamente ninguna idea de los aspectos legales, sólo estoy pensando con sentido común.
De todas formas, esta maldita forma de promoción en base a rumores ya está en la mira del Sernac, quienes le exigieron a los organizadores del evento que den soluciones a los consumidores que se sintieron pasados a llevar con la nueva jornada de Maquinaria, la de Rage Against the Machine, que al final nunca fue (su show oficialmente ya no es parte del festival).
¿Por qué no hay una confirmación oficial? De verdad, si el contrato con The Mars Volta ya está cerrado (como menciona La Tercera), ¿por qué no publicitarlo? No cuesta nada: basta con publicar una nota en los sitios de las productoras y hacer uso de los medios oficiales (Humo Negro y Radio Sonar) para difundir la noticia. Porque: ¿qué diablos es eso de filtrar la información sólo a ciertos periodistas? ¿Por qué demonios no hacen uso de los medios oficiales de difusión?
En este punto, la difusión, al menos puedo intuir que la gente de Humo Negro se ha comportado decentemente. En varias oportunidades les he consultado vía Twitter acerca de los rumores y las confirmaciones “filtradas” por distintos medios y ellos me han asegurado que no promocionarán nada que no esté con contrato cerrado. OK, eso está bien. Por su parte, la gente de Sonar publicó varios rumores en su sitio web, abusando irresponsablemente de su posición como medio oficial: que “se acerca peligrosamente” tal grupo y que “podría venir” este otro grupo… un desastre.
¿Vendrá The Mars Volta a Chile? Es probable que sí. ¿Puedo asegurarlo? NO. ¿Y sabe qué más? Ni siquiera le tengo fe a un show de los Volta ahí en la Elipse del Parque O’Higgins.
PS: ¿sabía usted que en el sitio de Transistor ni siquiera se menciona el show de Rage Against the Machine en Chile?
Según informa el sitio Terra-Brasil, The Mars Volta hará una presentación en el país de la samba en el marco del festival SWU, la contraparte carioca de lo que acá se conoce como Maquinaria. Esta información ya está corroborada en el sitio oficial del SWU Music and Arts Festival: SWU anuncia The Mars Volta (gracias a guilleche por el dato).
Habiendo visitado Chile en dos oportunidades (ambas en el marco del festival SUE, en 2004 y 2008), The Mars Volta nunca ha tenido una oportunidad real de demostrar su música como debe ser. En 2004 fueron pisoteados por la producción y echados arriba del escenario horas antes de lo previsto, pues se les consideró un número menor frente a PJ Harvey y Morrissey (los otros artistas que tocaban aquella jornada), a los que se les dio preferencia horaria. Esta insolencia no fue tan solo con el grupo de los ex At the Drive-In, sino con las decenas de fans que nos enteramos (sí, hablo en primera persona) arriba de la micro rumbo a San Carlos de Apoquindo que The Mars Volta ya se había presentado. Y así también quizás con cuántas personas que no lograron llegar a un show cuyo cambio de horario nunca fue anunciado.
Luego, en el año 2008, les tocó compartir el escenario con Kaiser Chiefs y R.E.M. Si bien los horarios estuvieron ajustados a lo promocionado y The Mars Volta subió al escenario como segundo acto, la calidad de la amplificación que se les dedicó a los grupos que abrieron la noche fue deplorable. En particular, en el show de TMV no se distinguió ningún instrumento de otro en algo que no fue más que una nueva decepción para los que, una vez más, estábamos esperanzados con presenciar una actuación en el estilo que ha hecho famosa a la agrupación: con gran destreza, energía, poder y sentimiento.
¿Qué pasará este 2010? ¿Alguna productora se la jugará por traer a TMV a nuestro país? Les juro que desde hace años sueño con un show de The Mars Volta, en solitario, en el Teatro Caupolicán: intimidad con el público y gran sonido. Se le haría justicia a una de las bandas, a mi juicio, más sorprendentes que nacieron al alero del nuevo milenio.
Cada día que pasa esto tiene menos sentido, así que mejor me apuro. Ahora bien, ¿por qué no publiqué nada antes? Porque el año recién pasado no escuché tanta música nueva como en los anteriores, así que me parecía que no valía mucho la pena escribir al respecto. Luego recapacité y el hecho que haya escuchado pocos discos no le resta mérito a recomendar los que me parecieron buenos dentro de esos pocos y quejarme de los que no cumplieron mis expectativas. Así que aquí van.
En un año que tuvo reediciones importantes (como Ten de Pearl Jam) y otras menos publicitadas (como el homónimo de Slipknot), que tuvo proyectos paralelos de viejos conocidos (como Street Sweeper Social Club de Tom Morello y Them Crooked Vultures de Dave Grohl, Josh Homme y John Paul Jones), además de compilaciones (como Monuments and Melodies de Incubus y Greatest Hits de Foo Fighters), la verdad siento que no es mucho lo que se alza como “imprescindible”… pero afortunadamente algo hay.
A Dream Theater no le compro su pose para Roadrunner Records de modo que no escuché Black Clouds & Silver Linings, a Muse los dejé de seguir desde que mi hermana menor se empecinó en escucharlos todo el día (me tiene chato), así que ni idea si The Resistance es un buen álbum, a The Flaming Lips no le he escuchado nada suficientemente bueno desde Yoshimi Battles the Pink Robots y ahora, con Embryonic (y el horrible tema que es Watching the Planets), menos ganas me dieron de seguirles la pista, mientras que a Megadeth nunca le he puesto suficiente atención por lo que Endgame no hace más que engrosar junto a los otros álbumes ya mencionados la lista de registros que a pesar de ser aclamados por la crítica lamentablemente no me hacen creer que me perdí de algo por obviarlos. Ahora bien, con respecto a Animal Collective y su Merriweather Post Pavilion, disco que hizo babear a toda la fanaticada indie y a mucha gente más, la verdad es que tuve hartas ganas de darle una oportunidad, pero no lo logré hacer (sólo llegué a escuchar un single que era bien interesante). Creo que ahí me puedo haber perdido algo, al igual que con la última entrega de Jarvis Cocker, Further Complications. Jarvis siempre se las arregla para hacer buena música (antes con Pulp y ahora de solista), así que le tengo fe a ese álbum. El tema que le da el nombre al disco ya motiva lo suficiente como para indagar más.
Con respecto a los álbumes que sí escuché, pero no calificaron a mi gusto (asumo que fue debido a que lo hice en un mal momento y no les presté suficiente atención), Them Crooked Vultures con su disco homónimo, Sonic Youth con The Eternal y Porcupine Tree con The Incident no lograron llenarme del todo. No quiero ser lapidario porque dentro de esos discos hay varias cosas interesantes (como New Fang en el primero, Antenna en el segundo y Time Flies en el tercero por ejemplo) y darle vueltas a la música puede hacer cambiar radicalmente las percepciones que uno tiene con respecto a ella. Y eso me gusta, el dinamismo involucrado. Quizás en algún tiempo más les hable de lo buenos/malos que resultaron ser dichas grabaciones… de momento solo puedo decir que no me gustaron mucho.
También hubo discos que me hicieron decir algo como “mira tú, está bien igual”. World Painted Blood de Slayer y Carboniferous de Zu son algunos de ellos. El primero, siempre bien al chancho como es la banda de Tom Araya (que te mejores) tiene un sonido que es distinto a sus trabajos anteriores el cual de alguna manera produjo cierto rechazo en los fans más obtusos. Como yo no soy uno de ellos (ni siquiera me considero “fan” de la banda), disfruté sin culpas de una inyección de trash metal a la vena, una que hace bien de vez en cuando.
Slayer – Public Display of Dismemberment
Por su parte, Carboniferous lo escuché más que nada por la relación que tiene dicha banda con Mike Patton y porque bueno, los iba a ver en vivo (gracias a un concurso) y quería saber qué era lo que se traían entre manos. No destiñeron para nada. Carboniferous presenta una propuesta musical muy cerrada, que deja poco espacio a la indiferencia y que tiene cosas muy atractivas para algunos y que espantan a muchos otros: una mezcla de algo que parece jazz (pero no lo es) con electrónica, ruido, disonancias, ritmos atípicos con percusiones que a momentos parecen tribales, etcétera. El hecho que sean italianos, tener un saxofonista entre sus filas y ninguna guitarra ya los hace diferentes en el circuito. Recomendado sólo para iniciados.
Zu – Soulympics (con Mike Patton en la voz)
Pero les dije que sí hubo discos realmente buenos el año pasado. Entre ellos, uno que me gustó bastante fue Octahedron de The Mars Volta. Aquí hay algo interesante por el hecho que los Volta dieron un giro casi en 180º en su música, bajando las revoluciones de manera evidente y dejando de lado las estridencias, malabares y gritos, tan característicos de su discografía. The Mars Volta, a juicio personal, es una de las mejores bandas que ha visto el nuevo milenio y parte de ese “fanatismo” que profeso por su propuesta es debido a que se reinventan en cada entrega: no hay un disco igual al otro y sin embargo, tienen un sonido característico. Hubo mucho fan, de nuevo obtuso, que vomitó sobre el giro “acústico” que el grupo de Bixler-Zavala y Rodríguez-López imprimió en sus composiciones… yo no iría tan allá. Puedo estar de acuerdo con el hecho que no es su entrega más destacada, pero qué bien que le hace a la música el buscar nuevas formas, vías y maneras, intentar innovar en el poco espacio que queda para ello.
The Mars Volta – Desperate Graves
Otro de los discos que me gustó y recomendaría fue Backspacer de Pearl Jam. No puedo hablar con propiedad porque nunca fui seguidor del grunge y soy más bien ajeno a la corriente (si no salió por la radio probablemente no lo conozca), así que sin ese bagaje el paseo que me di por el nuevo disco de Pearl Jam lo asumí como anecdótico, para saber en qué andaban. La sopresa fue agradable, pero no inmediata. Valoro personalmente lo corto del álbum (no alcanza los 37 minutos) pues casi no deja tiempo a los pasos en falso. Otra cosa que destaco es su cohesión, salvo por lo que ocurre con Just Breath y The End, canciones que se encuentran fuera del ánimo general de un disco que es muy movido y de harta guitarra. Personalmente la primera vez que escuché el álbum quedé pegado con ambas composiciones, creo que son las más destacadas, pero en el contexto general y mirando con distancia el trabajo no se enlazan muy bien con los otros temas. En una de esas podrían haber sido editadas como lados B de Backspacer o bien Eddie las podría haber lanzado dentro de su carrera solista, no lo sé… sería una pena en todo caso que se hubiesen perdido, pero creo que no las metieron en el disco correcto.
Pearl Jam – Just Breathe
Para el final, los 2 mejores discos (a mi gusto personal) de 2009.
A la mención de quien realizaba la entrevistaba de la idea que la gente del All Tomorrow’s Parties pagaría mucho por ver a At the Drive-In de regreso, pero que él suponía no aceptarían (un comentario al pasar más que nada, pero no sin la intención que Cedric hablara de su antigua banda), el vocalista responde:
I don’t know what to say about that really. We’ve been making amends with a lot of the members and having some really good talks with them. And we’ve been trying to get our financial business in order because a lot of people have been ripping off that band really badly… as far as the business side goes. I wouldn’t mind it. Y’know, it might happen, we just have to iron out a lot of personal things. A lot of it we’ve dealt with already and I’ve apologised for a lot of things I’ve said and the way it ended… we’ll see what happens.
Hace algunos días en la BBC se estrenó el nuevo single de The Mars Volta para el álbum Octahedron, pronto a ser editado. El tema lleva por nombre Cotopaxi y se los dejo a continuación.
No descartaría que esté editado para poder ser emitido en la radio, pero por lo menos es un gran apronte a lo que será el próximo álbum. Ojo que este single es distinto del que se utilizará en América del Norte. Supongo que ello se debe a que en dicho lugar será Warner Bros. Records quien edite el disco mientras que Mercury Records lo hará para el resto. Pueden escuchar un bootleg con la interpretación del otro single aquí (ojo que esa es una versión acústica, mientras que una más “de disco” aparentemente sería esta).
Dato anexo es que Cotopaxi corresponde a un volcán ecuatoriano de 5897 metros de altura. Según la lengua que se consulte tiene distintos significados tales como rey de la muerte, cuello ardiente, trono o altar de la Luna o bien masa de fuego. Ni idea si la canción tiene que ver con todo esto, pero no quise hacerle el quite a tal “coincidencia”. En todo caso, puede consultar la letra aquí.
Finalmente, no se ha hecho oficial la portada que llevará el nuevo disco, por lo que no suponga que es aquella que aparece en el video.